La aparición de compañías de vuelo Low cost están generalizando mucho más el viajar en avión.

Es un transporte cómodo, rápido y sobre todo, en ocasiones necesario para llegar al destino elegido.

Es por todos conocido que hay que estar 2 horas antes mínimo de la hora fijada para despegar el vuelo ya que se abre la facturación, es decir, cuando etiquetan las maletas tras verificar que los datos que presentas son los que aparecen en su registro. Accederás a la zona interna, pasando previamente un chequeo, donde están las tiendas duty free y cafeterías.

Tras esto dispones de un tiempo para recorrer el aeropuerto (dependiendo en el que te encuentres podrás andar más o menos) hasta la hora de embarque. Tendrás que dirigirte a la puerta que te indica el billete (GATE) y ya allí esperar que no haya retrasos para poder subir al avión. 40 minutos antes, las puertas de embarque se cierran.

Si la compañía con la que vuelas es del tipo nombrado anteriormente, low cost, no tendrás asientos asignados en el avión. Si eres de los primeros en facturar recibirás la letra A, lo que te permitirá tener prioridad sobre los demás pasajeros de la letra B. Si tu letra es esta última, deberás estar lo antes posible en la puerta de embarque para poder escoger asiento.

Dentro del avión, los vuelos ofrecen productos para tomar algo, que dependiendo la compañía deben pagarse o están incluidos en el precio (os imagináis que en las Low cost hay que abonarlos).

Cuando comenzamos a despegar la presión se notará en los oídos por lo que un buen consejo sería tomar un caramelo o masticar un chicle para disminuir esta. Bostezar es también un buen recurso.

Tras tomar tierra, esperar a que nos permitan soltar los cinturones, tomar nuestro equipaje de mano (colocado bajo el asiento delantero o en los compartimentos superiores) nos disponemos a salir del avión. Para llegar al aeropuerto de destino lo hacemos mediante una bocamanga que nos deja directamente o mediante un autobús si el avión está más alejado.

Al llegar, debemos buscar la cinta donde nuestras maletas saldrán. Se indica en una pantalla con el lugar de origen del vuelo. Esperemos que salgan porque sino, debemos ir a reclamar (siempre que tengamos seguro). Si la maleta está en otro destino es probable que la compañía la envíe al lugar en el que nos encontremos haciéndose cargo de los gastos. Por todo esto es recomendable no guardar en la maleta lo importante (pasaporte, dinero...).

Otra cosa a tener en cuenta cuando volamos son las normas fijadas: no se puede llevar en el equipaje de mano ningún objeto punzante ni cortante (tijeras, cortaúñas...) así como envases de líquidos con mayor capacidad de 100 mm. Esto es importante de recordar ya que no dejan pasar nada, ni siquiera frascos de colonia.

Mi último consejo es que si no dominamos bien el aeropuerto es buena idea ir con un margen de tiempo suficiente para cualquier imprevisto y así evitar perder el avión.

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